Etiquetas

,


Decir su nombre durante los años ’90 en un combate de boxeo era pensar en la manera que acabaría en el hospital el ‘pobrecillo’ que se iba a poner delante. Sus golpes crearon pánico en sus rivales y muchos de ellos no consiguieron pasar del primer asalto. La gran duda que se tenía antes de una pelea es si su oponente llegaría al segundo round. La mayoría no fue capaz. Mike Tyson (30 de junio de 1996) fue el campeón del mundo más joven del Consejo Mundial cuando, el 22 de noviembre de 1986, venció a Trevor Berbick y ese mismo año consiguió el primero de sus récords: 19 victorias consecutivas por knockout. Ese fue el inicio de la leyenda. Hasta su retirada como profesional tras perder con Kevin McBride, el 11 de junio de 2005, fama, mucho dinero, escándalos extra deportivos, tres años en la cácel y una fuerza sobre natural sobre el cuadrilátero. Él solo fue capaz de juntar todo eso en 20 años carrera. 20 años de historia.

Su camino se cruzó con el boxeo en la cárcel. Tras ser jefe de una banda callejera y con varias heridas de bala en el cuerpo, Tyson ingresó en Tyron House, un centro de rehabilitación en Nueva York. Allí conoció a Bob Stewart, antiguo Guante de Oro, que le presentó al que sería su futuro entrenador, Cus D’Amato. De su mano llegó a ser el campeón del mundo más joven al derrotar a Berbick por KO técnico en el segundo asalto. Era el comienzo de una era.

Hasta 1990 nadie fue capaz de toserle sobre el ring. Y fuera de él, empezó a desviar su carrera. Su fracaso sentimental con Robin Givens le llevó a trasladar la violencia al otro lado de su vida. El 11 de febrero de ese año, y cuando las apuestas eran favorables  por 42-1, perdió su primer combate por KO. Era el décimo asalto y un desconocido James ‘Buster’ Douglas hizo caer sobre la lona al todopoderoso e imbatible Tyson. El huracán mediático que provocó su derrota se vio ensuciado por una violación al año siguiente. Su mala afición por las mujeres le hizo pasar seis años en prisión y a pagar 30.000 dólares de indemnización a la víctima, aunque a los 3 años y 8 meses salió por buena conducta.

Tras volver a ver los días sin estar entre rejar, el panorama pugilístico había cambiado. El rey sobre el ring era un tal Evander Holyfield. Tyson se preparó a conciencia para recuperar el trono Mundial pero salió derrotado en el undécimo asalto. La revancha al año siguiente provocó la peor imagen del boxeo. En el tercer round, los cables en la cabeza de Tyson tuvieron un cortocircuito y fue descalificado por morder la oreja de su rival en varias ocasiones. Su carrera quedó marcada para siempre y esa acción le dejó sin licencia para pelear en Las Vegas.

Pero todavía le faltaría una gran pelea, ante Lennox Lewis, que en 2002 tenía en su poder los cinturones de la WBC, IBF y la IBO. El combate fue el evento más vendido en la historia del pay-per-view generando 106.9 millones de dólares. Ese 8 de junio fue el final de una era, a partir de ese momento, su vida sobre el ring pasaría a un plano secundario. Lewis ganó por KO en el octavo asalto pero esta vez, Tyson sí reconoció la justa victoria de su rival.

La era llegaba a su fin. Todavía perdería en dos ocasiones más, ante Danny Williams el 30 junio de 1994 en el cuarto asalto tras lesionarse en una pierna, y ante Kevin McBride el 11 de junio de 2005, el que fue su último combate y al que llegó pesando en la báscula 105 kilos, el mayor peso de su carrera. “No puedo seguir con esto. No puedo seguir mintiéndome. No voy a seguir arruinando este deporte. Es simplemente mi final. Se terminó”. No habría mas peleas (58 combates, 50 victorias, 44 ‘nocauts’, seis derrotas y dos combates no presentado). Mike Tyson se bajó del ring para siempre pero dejó en la hemeroteca unos combates épicos y una vida extra deportiva que terminó de moldear el mito.

Derrotas:

James ‘Buster’ Douglas,  11 de febrero de 1990. KO en el décimo asalto.
Evander “Real Deal” Holyfield, 9 de noviembre de 1996 (KO técnico en once asaltos) y 28 de junio de 1997 (descalificación).
Lennox Lewis, 8 de junio de 2002. KO en el octavo asalto.
Danny Williams, 30 junio de 1994, cuarto asalto.
Kevin McBride, 11 de junio de 2005.