Etiquetas

, , ,


Nadie dijo que ir al estadio a ver un partido sea divertido… Y mucho menos que tengas que volver a tu casa con una sonrisa en la cara. Tu equipo puede perder, el del asiento de atrás te puede llenar de pipas, tu ropa puede acabar impregnada de humo de puro… O puedes volver a casa con la cara roja por un balonazo. Beram Kayal, centrocampista del Celtic, disparó desde fuera del área y el balón se fue a la grada… Hasta ahí todo normal, dentro de la lógica…

Si no llega a ser porque Marc Donoghy un aficionado que estaba sentado en la grada recibió el impacto del balón en el rostro. El balón le quitó las gafas y no le quedó más remedio que sonreír a la grada. Hay una cosa que no entiendo, si vas a un partido y hay una ocasión de gol, ¿por qué no sigues la trayectoría del balón? La pregunta es, ¿qué estaba haciendo el señor Donoghy? A ver si ahora se va a tener que ir al fútbol con casco…